La baja de la natalidad es un problema creciente en el mundo y también en la Argentina, y los distintos gobiernos van a tener que afrontarlo con políticas públicas. No alcanza con mirar el dato: un país con cada vez menos chicos es un país que tiene que repensar su sistema previsional, su educación y su mercado laboral.

Los números

En 2015 nacieron en la Argentina 770.040 bebés; en 2024 fueron 413.135. Es una caída del 46% en nueve años: cerca de 357.000 nacimientos menos por año. Según el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), la fecundidad argentina ronda los 1,2 hijos por mujer, muy por debajo del nivel de reemplazo poblacional de 2,1.

Por qué pasa

Los especialistas señalan la postergación de la maternidad por cambios en las prioridades profesionales, educativas y personales, y advierten que la fertilidad desciende de forma marcada a partir de los 35 años. El fenómeno no es solo local: según la ONU, cerca de uno de cada cinco países tiene hoy una fecundidad "ultra baja", por debajo de 1,4 hijos por mujer, entre ellos España, Italia, Corea del Sur y China.

Por qué importa

Menos nacimientos hoy significan menos trabajadores mañana para sostener a una población que envejece. Es un debate que en la Argentina recién empieza y que va a marcar la agenda de los próximos gobiernos.