La expansión de la inteligencia artificial acelera un cambio profundo en el mercado de trabajo argentino, reconfigurando las condiciones de empleo y desafiando los perfiles profesi…

Foto: KUKA Roboter GmbH, Bachmann / Wikimedia Commons (Public domain)
La expansión de la inteligencia artificial acelera un cambio profundo en el mercado de trabajo argentino, reconfigurando las condiciones de empleo y desafiando los perfiles profesionales tradicionales en un contexto de marcada contracción económica.
La automatización y los modelos de lenguaje avanzado modifican los riesgos ocupacionales al presionar sobre puestos de alta calificación y tareas administrativas, alterando las proyecciones de inserción formal para las nuevas generaciones de profesionales. Diversos relevamientos del sector tecnológico advierten que las carreras universitarias más tradicionales enfrentan niveles elevados de exposición frente a la agilidad de los sistemas automatizados.
El impacto sobre la sociedad se traduce en una mayor vulnerabilidad social y en la expansión de la informalidad en los grandes centros urbanos, donde una proporción significativa de la fuerza laboral subsiste mediante changas o actividades no registradas que carecen de redes de contención ante los saltos de productividad digital. Esta precarización profundiza las brechas preexistentes y limita las opciones de reconversión para amplios sectores de la población.
La actualización urgente de los programas educativos y la modernización de los marcos regulatorios laborales resultarán determinantes para amortiguar el desplazamiento de trabajadores e integrar al país de forma competitiva en las nuevas dinámicas económicas globales.