El Poder Ejecutivo nacional oficializó una revisión sustancial en las proyecciones macroeconómicas del Presupuesto 2027, reconociendo que el proceso de desaceleración de los precio…

Foto: Patrick Nouhailler / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
El Poder Ejecutivo nacional oficializó una revisión sustancial en las proyecciones macroeconómicas del Presupuesto 2027, reconociendo que el proceso de desaceleración de los precios demandará más tiempo del estimado inicialmente.
Modificación del sendero inflacionario y proyecciones
El documento oficial actualizó los cálculos para los próximos años, elevando de forma considerable las expectativas inflacionarias de corto y mediano plazo. Para el cierre de 2026, la previsión se ubicó en el 29%, triplicando el 10,1% que se había anticipado en el ejercicio anterior.
La corrección continuó en los períodos sucesivos: la estimación para 2027 trepó al 18% —frente al 5,9% proyectado previamente—, mientras que para 2028 se calculó una suba del 10%, rozando el límite de los dos dígitos. De este modo, la meta formal de perforar la barrera de un dígito quedó postergada para 2029, año en el que se prevé una tasa cercana al 6%.
Factores y contexto macroeconómico
Analistas económicos señalan que, si bien se registran retrocesos mensuales en el índice de precios, el camino hacia la estabilidad definitiva se retrasa debido a cuestiones estructurales y a un escenario internacional desafiante. Entre los factores externos que conspiran contra una baja más acelerada se mencionan la volatilidad en los precios de las materias primas y las perspectivas de un contexto financiero global más restrictivo.
Por su parte, los expertos remarcan que la dinámica cambiaria y la priorización de fortalecer las reservas del Banco Central influyen en la velocidad con la que se desacelera el costo de vida. Las divergencias entre el Gobierno y las consultoras privadas reflejan la complejidad de encauzar las variables hacia los objetivos fiscales previstos para el tramo final de la gestión.