Mientras la conversación sobre inteligencia artificial gira alrededor de qué empleos van a desaparecer, un libro recién publicado en Amazon propone otra pregunta: qué parte de nosotros no se puede automatizar. Se llama El Hombre Superior y su autor firma con seudónimo.

Contenido patrocinado.

Durante años, la amenaza de la automatización parecía cosa de fábricas. Brazos robóticos, cajas de supermercado sin cajero, depósitos que funcionan casi solos. Pero la última ola de inteligencia artificial cambió el blanco: ahora las máquinas escriben, diseñan, traducen, programan y responden consultas de clientes. El golpe ya no es solo para el trabajo manual. Es para el trabajo que muchos creían propio, personal, imposible de copiar.

De esa incomodidad nace El Hombre Superior: Sabiduría antigua para no ser reemplazado en la era de la inteligencia artificial, publicado en octubre en formato Kindle y en papel. Su autor, Ken Green, es el seudónimo de un profesional con más de veinte años en ventas y negocios que, según cuenta, vio de cerca cómo la tecnología empezaba a transformar su oficio. En lugar de escribir otro manual de productividad o de "cómo usar la IA para ganar más", eligió el camino inverso: volver a los clásicos.

Confucio, los estoicos y Nietzsche frente a la máquina

El título viene de Confucio. En las Analectas, el maestro chino describe al junzi, traducido a menudo como "el hombre superior", y lo define con una frase breve que el libro toma como punto de partida: el hombre superior no es un utensilio. Es decir, no es una herramienta que sirve para una sola cosa y se reemplaza cuando aparece otra mejor.

A partir de ahí, cada capítulo pone a dialogar a una tradición de pensamiento con un problema actual. Los estoicos —Epicteto, Séneca, Marco Aurelio— aparecen para enseñar a distinguir entre lo que depende de uno y lo que no, algo que el autor considera clave cuando el mercado laboral cambia más rápido de lo que cualquiera puede controlar. Sócrates, Descartes y Nietzsche entran en escena para defender una idea que suena casi anticuada: pensar con la propia cabeza, en una época en la que es tentador delegar hasta el razonamiento. Jung aporta la mirada sobre lo que ningún algoritmo puede ver de una persona. Y Viktor Frankl y Hannah Arendt cierran el recorrido con una advertencia: lo que valemos no depende de lo que producimos.

Un libro para leer y para practicar

Lo que distingue a El Hombre Superior de otros ensayos sobre el tema es su estructura. Cada capítulo arranca con un caso real de alguien enfrentado a la máquina, explica una gran idea en lenguaje simple —sin jerga académica— y termina con una práctica de siete días para llevarla a la vida cotidiana. Al final, el lector encuentra un plan de 30 días y un manifiesto de diez principios.

El tono es directo y evita las promesas fáciles. "Este libro no te promete que todo va a estar bien", advierte la contratapa. "Te da algo más firme: un lugar desde donde pararte."

La propuesta llega en un momento en el que la ansiedad por el futuro del trabajo dejó de ser un tema de especialistas. Se discute en sobremesas, en oficinas y en redes, muchas veces con más miedo que información. Frente a ese ruido, el libro apuesta por una herramienta vieja: la filosofía entendida no como erudición, sino como entrenamiento práctico para la vida.

Dónde conseguirlo

El Hombre Superior está disponible en Amazon en versión Kindle y en tapa blanda, y se puede leer incluido en Kindle Unlimited. Durante la promoción de lanzamiento, la edición digital puede descargarse gratis por tiempo limitado desde este enlace.

No hace falta tener un Kindle: el libro se lee también desde la aplicación gratuita de Kindle en el celular o la computadora. Para quienes prefieren el papel, la edición impresa se puede pedir desde la misma página.

En tiempos en que todos preguntan qué va a poder hacer la inteligencia artificial, el libro de Ken Green invierte la pregunta. Y la respuesta, sugiere, ya estaba escrita hace siglos.

Foto: busto de oro de Marco Aurelio hallado en Aventicum. Allan Gluck / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0.