Quince años tardó el juicio de Sueños Compartidos, la causa en la que se desviaron fondos destinados a construir viviendas sociales. El resultado: condenas de menos de tres años, en suspenso. Nadie va a la cárcel. Justicia argentina: jamás lo entenderás.

El fallo

El Tribunal Oral Federal 5, integrado por Adriana Palliotti, Daniel Obligado y Adrián Grünberg, dio su veredicto un día antes de que prescribiera la acción penal. El exsecretario de Obras Públicas José López y el exfuncionario Abel Fatala recibieron dos años y nueve meses de prisión en suspenso e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos, como coautores de administración fraudulenta.

Sergio y Pablo Schoklender, exapoderados de la Fundación Madres de Plaza de Mayo, fueron condenados a dos años y ocho meses y a dos años y cuatro meses de prisión de cumplimiento condicional. Al ser penas menores a tres años, no irán presos. El tribunal ordenó el decomiso de más de 206 millones de pesos.

La absolución de De Vido

En la misma resolución fue absuelto el exministro de Planificación Federal Julio De Vido, junto con otros acusados. Las defensas anticiparon que apelarán ante la Cámara Federal de Casación Penal, por lo que las condenas no están firmes. Sigue abierto un segundo tramo de la investigación, enfocado en la ruta del dinero y el lavado de activos.

Por qué importa

El caso resume uno de los problemas de fondo de la Justicia argentina: causas de corrupción que se estiran durante más de una década, se resuelven al borde de la prescripción y terminan con penas que no implican cárcel.