El organismo arbitral británico reconoció públicamente una falla conceptual en la convalidación del tanto del delantero noruego que le dio la victoria al Manchester City frente al Manchester United, dándole la razón a las fuertes quejas emitidas por los protagonistas en el campo de juego.

El clásico de la ciudad de Manchester dejó secuelas institucionales profundas tras confirmarse oficialmente una equivocación arbitral de magnitud. Mediante un comunicado emitido por Pro Ref —el ente que supervisa el arbitraje en el fútbol inglés—, la organización admitió la existencia de un "error de juicio" por parte de la cabina del VAR al convalidar la jugada que derivó en la apertura del marcador.

La jugada de la discordia y el incumplimiento reglamentario
La acción que desató el conflicto se produjo a los 15 minutos del complemento, cuando Josko Gvardiol envió un centro cruzado al segundo palo que culminó en la definición de Erling Haaland. Si bien el sistema automatizado constató que el delantero noruego se encontraba habilitado al momento del remate final, la falla radicó en la omisión de la Regla 11 de la IFAB respecto a la interferencia de un compañero en posición adelantada:

En la misma jugada, Enzo Fernández participaba de la acción en clara posición fuera de juego, disputando directamente la marca con el defensor argentino Lisandro Martínez.

El cuerpo arbitral a cargo de la asistencia tecnológica omitió evaluar el impacto directo y la interferencia espacial que el volante del United ejercía sobre la defensa rival.

Al no reconocer dicha influencia antirreglamentaria, el VAR validó el tanto y evitó recomendar la revisión de la jugada en el monitor principal del campo de juego al árbitro central.

El reclamo airado de los protagonistas y la disculpa institucional
Con el pitazo final que decretó la derrota por la mínima de los "Red Devils", las reacciones no tardaron en llegar y apuntaron directamente contra los criterios de interpretación arbitral.

Lisandro Martínez, quien protagonizó el marcaje en la jugada cuestionada, calificó lo sucedido como "inaceptable" e "injusticia", señalando la desconcierto generalizado ante la aplicación de las normativas vigentes.

En la misma línea se expresó el director técnico del Manchester United, Michael Carrick, quien cuestionó duramente la falta de claridad conceptual en los estamentos arbitrales: “No lo entiendo, de verdad que no lo entiendo. Es preocupante, realmente lo es, si así es como el juego es visto por quienes están arbitrando”.

Ante la presión pública y el tenor de los reclamos, Pro Ref se puso en contacto formal con la institución damnificada para admitir la equivocación y abrir una revisión interna del protocolo de visualización de jugadas subjetivas, un nuevo episodio que vuelve a poner en el centro del debate el funcionamiento de la asistencia tecnológica en el fútbol de élite.