La apertura de sobres en el marco del plan de desinversión estatal dejó al descubierto las ofertas de dos consorcios netamente nacionales para quedarse con la operación del servici…

Foto: HalloweenHJB (photo)Carl Nyströmer (1856–1913) and Olaf Boye (1864–1933) (buildi / Wikimedia Commons (CC BY-SA 3.0)
La apertura de sobres en el marco del plan de desinversión estatal dejó al descubierto las ofertas de dos consorcios netamente nacionales para quedarse con la operación del servicio sanitario que abastece a más de 14 millones de habitantes en el Área Metropolitana de Buenos Aires.
El programa de privatizaciones impulsado por la administración central concretó su hito de mayor envergadura financiera y estratégica. Tras un proceso de consultas que atrajo a diversos operadores internacionales sin que estos cristalizaran sus intenciones en los pliegos definitivos, la compulsa por la empresa Agua y Saneamientos Argentinos (AySA) quedó reducida a una disputa mano a mano entre dos pesos pesados del empresariado local. De acuerdo con las actas oficiales de apertura, las propuestas definitivas fueron presentadas por el consorcio vinculado al empresario conocido como "el Rey del Cloro" —asociado a firmas de ingeniería y servicios— y por la tradicional constructora Roggio (ROAS S.A.U.) junto a socios estratégicos.
Las claves de una licitación histórica y el modelo de negocios
La operación, amparada en los lineamientos de la Ley Bases y la legislación histórica de reformas del Estado, representa el ingreso de caja más suculento y directo para el Tesoro Nacional dentro del programa oficial de saneamiento de empresas públicas.
El volumen de la operación: Aunque otras transacciones energéticas de peso involucren cifras nominales superiores —como la venta del paquete accionario de Metrogas por parte de YPF—, en el caso de AySA los fondos de la venta ingresan de forma directa a las arcas del Estado nacional, que busca captar una cifra estimada en torno a los 500 millones de dólares por el paquete accionario puesto enajenación.
La estructura de la transferencia: El pliego contempla la transferencia al sector privado de hasta el 90% de las acciones nominales que posee el Estado, mientras que el porcentaje restante continuará bajo un programa de propiedad participada destinado a los empleados de la compañía.
Las sinergias del sector eléctrico y sanitario: Uno de los aspectos que mayor atención despertó en el mercado financiero es la vinculación societaria de uno de los oferentes con el negocio de la distribución eléctrica en la misma región metropolitana, un factor crítico si se pondera que AySA constituye históricamente el mayor consumidor individual de energía eléctrica del AMBA.
El retorno del capital privado tras dos décadas de gestión estatal
La recepción de estas ofertas marca un punto de inflexión político y económico, cristalizando el retorno de la concesión del servicio de agua potable y cloacas a manos privadas tras cumplirse veinte años de la rescisión contractual instrumentada en 2006 por el entonces gobierno de Néstor Kirchner.
Mientras los equipos técnicos del Ministerio de Economía y las comisiones evaluadoras avanzan en el análisis pormenorizado de las propuestas presentadas para dictaminar su admisibilidad legal y financiera, el proceso entra en su etapa decisiva para definir quién gerenciará la infraestructura sanitaria más grande del país durante las próximas décadas.