Un relevamiento privado expone que, en un período de tres años, únicamente cinco distritos del país consiguieron cerrar con signo positivo la creación de empleo asalariado privado …

Foto: Guglielmo Celata / Wikimedia Commons (CC BY-SA 2.0)
Un relevamiento privado expone que, en un período de tres años, únicamente cinco distritos del país consiguieron cerrar con signo positivo la creación de empleo asalariado privado formal, profundizando las asimetrías económicas entre las regiones productivas.
El mapa de las excepciones y el liderazgo federal
De acuerdo con el análisis sectorial, Tucumán, Neuquén, La Rioja, San Juan y Río Negro se posicionaron como los únicos territorios que lograron registrar una expansión en su dotación de trabajadores formales en relación de dependencia.
El motor de este crecimiento dispar se encuentra fuertemente vinculado al dinamismo de economías regionales específicas, la explotación hidrocarburífera en cuencas estratégicas y el empuje de sectores primarios frente al estancamiento generalizado del resto de las jurisdicciones.
El impacto de la contracción económica en el mercado laboral
En la vereda opuesta, la gran mayoría de las provincias reflejó caídas o estancamientos pronunciados en sus planteles de empleo registrado, arrastradas por la retracción del consumo interno, la contracción de la industria manufacturera y los vaivenes de la obra pública.
Los especialistas señalan que la falta de creación federal genuina de puestos de trabajo en blanco evidencia los límites de un modelo macroeconómico que no logra traccionarse de manera uniforme más allá de contados enclaves primarios o mineros.