El catolicismo argentino es una frágil llama que se viene extinguiendo hace años y que casi no tiene prédica en la vida cotidiana de los argentinos. Quizás sea esta una de las razones del viaje del papa León XIV a nuestro país.

La lenta pero sostenida caída se da marcadamente desde 1960, cuando el 90% de los argentinos se identificaba como católico, mientras que en la actualidad solo lo hace el 57,7%. A estas cifras hay que agregarles que una cosa es identificarse o definirse como católico y otra muy distinta es ser practicante. En ese terreno, el catolicismo pierde por goleada contra religiones muy practicantes, que marcan la agenda diaria de cada feligrés, como el judaísmo, el islam o los diferentes desprendimientos protestantes, como los evangélicos.

A decir verdad, el Papa tiene un problema mayor que el descenso de sus fieles: el argentino nunca fue muy religioso que digamos, y los que lo quisieron ser se volcaron masivamente a cultos cuya práctica se condecía con la fe. El argentino siempre depositó la fe en diferentes variables de la vida cotidiana que reemplazaron definitivamente al catolicismo: desde la familia, pasando por la pasión futbolera, hasta la política y cuestiones sociales que lejos están de lo espiritual o, al menos, de esa clase de espiritualidad.

Es más, algunos analistas políticos, como Loris Zanatta, han planteado en sus libros que el peronismo fue el gran reemplazo del catolicismo en la Argentina. Desde 1945 en adelante, el partido fundado por el general Perón tomó las banderas de partido nacional casi al nivel de la religión predominante hasta ese momento. Sus líderes, Juan Domingo y Eva, eran como santos para sus feligreses y fueron canonizados a su forma al momento de sus muertes. Reemplazó a la Iglesia desde lo espiritual, lo discursivo y la práctica: las misas ahora eran en la plaza, el sermón lo daba el líder y, ante una catástrofe o la necesidad de ayudar al necesitado, ahí estaba la mano del Estado peronista.

Bienvenido, papa León XIV, a la Argentina, y suerte con una misión casi imposible: la de hacer a la Argentina católica de nuevo.


Alfredo Barbas es la firma de TendenciasX para las columnas sobre sociedad, religión y cultura argentina.