Aprobación legislativa y apoyos políticos
La Cámara alta sancionó la iniciativa el jueves 17 de septiembre de 2026 tras una votación que reunió 44 votos a favor y 23 en contra. El oficialismo consiguió blindar el texto gracias al respaldo de los bloques aliados, mientras que el bloque peronista rechazó el proyecto por considerarlo parte de un esquema de blanqueo vinculado al modelo económico.

La normativa aprobada busca flexibilizar los controles sobre los contribuyentes y atraer los capitales informales que se encuentran fuera de los canales oficiales. Los cálculos oficiales estiman que existen alrededor de 170.000 millones de dólares en poder de ahorristas particulares sin declarar en el circuito formal.

Modificaciones clave en el régimen fiscal
El eje central de la ley consiste en liberalizar el acceso al Régimen Simplificado de Ganancias (RSG) y modificar los criterios vinculados a las discrepancias patrimoniales. De esta manera, se reducen las exigencias punitivas sobre el sector productivo y se establece un marco de presunción de exactitud con fecha límite hasta fines de 2027.

Los legisladores oficialistas defendieron la medida al señalar que busca cambiar la perspectiva histórica del Estado frente a los contribuyentes. En contraste, las bancadas opositoras cuestionaron la falta de presencia de funcionarios del área económica durante el debate en comisiones y advirtieron sobre el impacto general de las políticas fiscales.